domingo, 27 de marzo de 2011

Los asesinos de pistola y los asesinos de volante


Nosotros, los ciudadanos, estamos indefensos frente al SISTEMA. Por eso mi pregunta de hoy es: ¿y si no hay sistema? Pilas con este dato: ¡De más de 1 millón de infractores, en los juzgados están pendientes 800 mil!

Hay choferes como el señor José Eliodoro Benavides, de Manabí, que ha perdido 535 puntos en su licencia y sigue manejando. Pero lo peor es que estoy seguro que cuando escuchó la noticia en la televisión, dijo “Soy un sabido”. En mi opinión personal es un potencial ASESINO. Lo siguen de cerca choferes que han perdido más de 500 puntos y no hay presos, no hay escarmientos ni hay correctivos.

Me acuerdo cuando salió recién la ley de los puntos: todos los buseros se quejaron: de gana. Si hubiéramos sabido que la nueva ley solo era una pantomima ridícula para que un general y un asambleísta salgan en la televisión, no hubiera habido queja alguna.

Mi propuesta ciudadana es copiar una foto de algún accidente de tránsito y pegarla en nuestros perfiles de FACEBOOK o en nuestros blogs. Creo que si todos empezamos a dejar se ver los accidentes como “algo rutinario” y empezamos a presioar CON NUESTRAS HERRAMIENTAS, podemos levantar una fuerte campaña de medios de comunicación para presionar a los responsables.

viernes, 25 de marzo de 2011

Deberíamos ser más participativos con las cosas del país y preocuparnos menos por las espinillas que le salen a Lady Gaga.



Ayer compartí la mañana con un viejo amigo de juventud. Yo tuve la oportunidad de trabajar con Él (gracias a que Él me dio trabajo) en una época de “vacas flacas”. Es Juan Francisco Mora, recientemente fue Gobernador de Tungurahua.

El “Gordo” me contó lo que pasó en Ambato el 30 de septiembre. No tenía por qué mentirme: yo no soy líder de opinión, ni influyo en el criterio de la gente, ni tengo amigos al por menor y mayor como para poder ser “merecedor” del privilegio del SECRETO para influir en el resultado de las siguientes elecciones. Me contó lo que Él vivió por pana. Me pareció indignante todo lo que me dijo.

Al ver que el tema se vuelve recalcitrante en la televisión uno piensa: ¡Ya basta! Pero cuando uno tiene la oportunidad de oír de primera mano lo que sucedió, EN LA MAGNITUD EN LA QUE SUCEDIÓ, uno se da cuenta de que no es una exageración.

Amigos, no cumpliré con el rol del “teléfono dañado”, no voy a caer en la tentación de “recontarlo”. Puede que en el proceso se me olviden detalles importantes, o que cometa (como la mayoría de comunicadores) el error de añadir mi “condumio”. Lo que si les pido es que no dejemos pasar este tema sin sancionar debidamente a los culpables. No podemos permitir que alguien al que le damos armas para cuidarnos, las utilicen para matarnos… si dejamos de lado la vida del Presidente o la de mi amigo el gobernador, nos confrontamos con los cientos de testimonios, COMO EL MÍO, donde puedo dar fe de la brutalidad con la que los policías atrincherados en la Mariana de Jesús, disparaban sus bombas de gas contra discapacitados, señoras y señores de la tercera edad y adolescentes.

Por favor, no olvidemos las cosas que nos hicieron daño. No minimicemos, a cuenta del “borra y va de nuevo”, lo que laceró nuestra integridad como ecuatorianos. Hagámoslo por nuestros hijos (incluso por los que aun no tienes), por nuestros nietos y por la comunidad en general.

Es bueno perdonar. No es bueno olvidar. Repito: es bueno perdonar y sacar del corazón el rencor; pero no es bueno olvidar porque podemos cometer el error de permitir que vuelva a pasar.

miércoles, 23 de marzo de 2011

Los dueños de medios ¿deberían tener otros negocios?




Este audios es una explicación SIMPLE sobre cómo podría cambiar nuestra vida si los dueños de los medios de comunicación tienen otros negocios.



Copia este link y escúchalo. MIL GRACIAS.

lunes, 14 de marzo de 2011

PROPUESTA PARA MEJORAR LA SALUD PUBLICA Y LA EDUCACIÓN PUBLICA EN ECUADOR



Solo hay, a mi juicio, una forma para que mejores de una vez y por todas la salud y la educación públicas en el Ecuador. La manera es que EL PUEBLO, es decir LOS JEFES DE LA BUROCRACIA, pidamos que como requisito INNEGOCIABLE E INDISPENSABLE para pertenecer al gobierno, sea el firmar un compromiso donde el funcionario se compromete a matricular a sus hijos en las escuelas y colegios del Estado (el que esté más cercano a su casa), y así mismo, se compromete a utilizar los servicios públicos de salud. Amigos, si no les duele no va a pasar nada. Les comparto un audio de 15 minutos con la propuesta.

COPIEN ESTA DIRECCIÓN EN LA PARTE SUPERIOR PARA ABRIR ESTA NUEVA PÁGINA

http://www.goear.com/listen/096f09f/propuesta-mejora-salud-ecuador-matias-davila

Hagan sus comentarios sin olvidarse de poner nombre y número de cédula. Pueden publicarlos aquí o enviando un mail a hablemosacalzonquitado@gmail.com

lunes, 7 de febrero de 2011

¿Solo en el Ecuador se ven incoherencias?


Este audio tiene una duráción de 5 minutos. Analiza un editorial del Presidente Rodrigo Borja. Te recomiendo que lo escuches y comentes.
Copia esta dirección en tu buscador y haz clik en PLAY.

http://www.goear.com/listen/ea70f9b/ecuador-pais-incoherente-matias-davila

lunes, 31 de enero de 2011

Sobre la salida de la Ruptura de los 25


Amigos les comparto este audio de 20 minutos. Vale la pena oirlo porque nos da nuevas lueces antes de emitir, OCMO BORREGOS, la opinión de los medios de comunicación.
Copia esta dirección y aparecerá inmediatamente el audio.
http://www.goear.com/listen/8375445/salida-de-la-ruptura-matias-davila

jueves, 27 de enero de 2011

La televisión nos miente.



Escucha este audio haciendo click en este link. Te recomiendo que dejes primero que se cargue.
DURA: 20 minutos
EXPLICA: La manipulación de la televisión y la publicidad

http://www.goear.com/listen/4c49a51/la-publicidad-manipula-matias-davila

lunes, 17 de enero de 2011

Esto publicó El Diario El Comercio el 19 de diciembre



ESTE ARTICULO FUE PUBLICADO POR EL DIARIO EL COMERCIO Y ME PERMITO TOMARLO LITERALMENTE. TENEMOS QUE HACER ALGO CON RESPECTO A ESTOS NIÑOS. NO ES UNA CRITICA AL GOBIERNO NI UN ESFUERZO POLÍTICO ENCAMINADO A ALGÚN PROPÓSITO. ES UN LLAMADO A LA ACCIÓN. LEELO POR FAVOR Y EMPECEMOS A PLANIFICAR UNA SOLUCIÓN. ESTOY CONVENCIDO DE QUE LA ESTRATEGIA ES "MUCHOS HACIENDO POCO, Y NO POCOS HACIENDO MUCHO".
GRACIAS POR DARTE EL TIEMPO.


chimborazo
DOMINGO 19/12/2010
130 niños de Palmira resisten toda la jornada escolar con un desayuno

Tiempo de lectura: 9'1'' | No. de palabras: 1354

Byron Rodríguez Vásconez

María Martina Sislema, de 12 años, es la primera en llegar a la Escuela 27 de Febrero, de la parroquia Palmira, una hora al sur de Riobamba.

Está cansada. Le duelen los pies porque caminó dos horas desde la comuna Chuiquilán, en los páramos orientales, para recibir clases en quinto de básica.


Llega ataviada con uno de los coloridos atuendos indígenas de Chimborazo: una bayeta rosada que cruza el pecho, fijada con un imperdible, un anaco azul y una faja multicolor en su cintura. Habla quichua y español.

La neblina cubre las montañas de este paraje agreste, situado a 3 200 metros sobre el nivel del mar. María Martina tiene hambre; no ha desayunado a pesar de que salió a las 05:00 de la casa.

Falta poco para servirse el frugal desayuno escolar: una colada de tres sabores (naranja, coco y vainilla) y cuatro galletas, entregado por el Programa Aliméntate Ecuador -PAE- del Ministerio de Educación.

Sislema se acomoda en una rústica banca, cercana a un patio interior. Allí, el conserje Néstor Logroño y su esposa, Luisa Logroño, mecen la olla de colada.

Se percibe el dulce aroma de la vainilla. Fatigada, María Martina confiesa que camina de lunes a viernes. “Me toca andar larguito, pero debo terminar la escuela”, dice, y se sonroja. Se cubre el rostro rojizo, curtido por el viento, con la bayeta, y luego exterioriza su malestar por la suspensión del almuerzo (quedan raciones para pocos días). También están descontentos los 130 niños y sus cinco profesoras por la decisión del Ministerio. “La comida de las 12:30 ayuda a caminar más ligerito”. Extrañará el almuerzo que consiste en atún, sardina, arroz, fréjol, cebolla y tomate. “El pescado (sardina, así lo nombran) nos gusta, lo mismo el arroz”.

Para no aburrirse en la larga caminata, entona las canciones de Ángel Huaraca, su artista favorito, cuya “música chicha” se escucha en la Radio Sotaurco, de Tixán. A las 07:00, la neblina se ha esfumado. Entonces se descubren las cuatro sencillas aulas prefabricadas, los columpios rotos y una resbaladera enmohecida. Los niños saludan a las maestras y a sus compañeros.

Árboles de ciprés flanquean al patio y las aulas se ven limpias; unas con pizarrones de tiza, verdes y arcaicos; y otras con pizarras nuevas de tiza líquida. Los niños de 5 a 12 años hacen fila portando jarros de plástico rojo.

“La colada está calientita”, dice José Luis Roldán, de 11 años, de séptimo de básica, quien caminó una hora desde Atapanta Cruz.

Como muchos campesinos, sus padres, Toribio y María Dolores, siembran papa gabriela y chola, ideales para las áridas laderas. Luego las venden en Guamote. José Luis tiene dos hermanos menores, Raúl y Carlos.

Mientras los pequeños continúan recibiendo el desayuno, Anita Oquendo, la directora, lamenta la suspensión del almuerzo. Para sus compañeras, Patricia Chapalbay y Julissa Villarroel, Oquendo es un referente de mística educativa: trabaja 27 años en la escuela. Se inició como profesora. En un medio asolado por la pobreza, la Directora ha dado dignidad a los pequeños.

Los niños mestizos de Palmira, un puñado de casas blancas en una colina, visten un buzo café en el que resaltan las iniciales de la escuela: E 27. Y los indígenas llevan su vestuario ancestral.

Oquendo reconoce que los padres estaban contentos con el almuerzo escolar. A la hora del retorno de los niños, los padres trabajan en las chacras que producen habas, papas, cebada, mellocos, para el autoconsumo y para la venta en el mercado dominguero de Guamote.

Oquendo es de Riobamba, pero reside en Palmira. Dice que guardan raciones de desayuno para 40 días. La proporción para la colada diaria es de 2 400 gramos. Una caja trae 20 fundas. Utilizan cuatro por día, ya que una funda alimenta a 25 niños.

En las etiquetas se lee el contenido: hierro, vitaminas B1 y B2, ácido fólico... Algunos chicos, como Piedad Huaraca, prefieren la quinua o las habas, propias de la zona, en vez de la granola, que también entrega el Ministerio. La Directora resalta el valor nutritivo del almuerzo en una zona de alta desnutrición.

Muchos niños son pequeños y delgados. Parece que tienen 7 años, pero tienen más de 11.

Oquendo, quien viste el uniforme azul de los lunes, reconoce que varios niños caminan desde las alejadas comunas. “Por suerte pasa la Línea Gris”.

Son buses que transitan por las comunidades. El pasaje cuesta USD 0,25, cantidad que la mayoría de chicos recibe para la colación de media mañana; otros traen pan en los morrales y en las mochilas. La algarabía del desayuno sigue. Los niños están dispersos por el patio y en un pequeño comedor de bancas desgastadas. Una de las profesoras (pidió omitir su nombre) da una salida para que los alumnos no pierdan el almuerzo: la entrega mensual, de los padres, de un dólar para adquirir los alimentos. Pero aquí es duro conseguir ese dólar. El dinero lo administraría el Comité de Padres. “Tenemos fréjol -dice Oquendo- pero hay que cocinarlo dos días, es duro, no tenemos una olla de presión”.

Los chicos devuelven los jarros rojos y van a las aulas. A las 11:00, la maestra Chapalbay se las arregla para dictar clases a dos cursos en la misma aula: séptimo de básica (19 chicos) y sexto (16).

Los de sexto leen un libro de lengua y literatura, donado por el Ministerio, y los otros atienden una clase de ciencias naturales.

“Casi todos -explica la profesora- terminan la primaria y van a trabajar en las plantaciones de flores de Machachi y en otras ciudades”. María Cecilia Daquilema, de séptimo año, se esfuerza para mantener la atención en clase. Es vaquera y pastora. Se levanta a las 04:00 para ordeñar y luego va a la escuela. Chapalbay reconoce que los niños son valientes, pese a su precaria vida.

María Martina mira una maqueta de un paisaje andino, en la que resalta el Chimborazo, hecha por Carlos Cedeño, usando papel, tintas y paja del páramo.

Los sueños no están ausentes. Valeria García quiere estudiar belleza. Lucía Cajilema seguirá preparándose “para comprar vaquitas”. La clase termina. Al mediodía, las niñas, como María Martina y María Cecilia, se pierden por campos verdes y grises.


“Sentimos mucha pena porque ya no habrá el almuerzo escolar, ya que es más nutritivo”.
Anita Oquendo. Directora de la Escuela 27 de Febrero



“El almuerzo que comíamos aquí nos ayudaba a caminar más ligerito a las comunas”.
María Martina Sislema. Alumna de quinto de básica

viernes, 17 de diciembre de 2010

Nota de un lector


David escribe esto que me permito publicar si editar. Es interesante saber que la universidad te abre los ojos en vez de cerrártelos completamente, como me pareció que fue en mi caso. Se refier al artículo en que planteo que los medios de comunicación MIENTEN.

Todo esto es cierto, los fines de lucro de ciertos medios de comunicación, el temor de sus dueños a que la verdad se descubra, el intento de seguir convenciendo a la gente de sus versiones de los hechos, etc.
Soy estudiante de sexto nivel de Comunicación Social, estoy por egresar, y es por esta razón que me atrevo a decir que no todo lo que ocurre dentro de esa "caja de desinformación" al que todos llaman TV es verdad; pero no solo se habla de TV sino de TODO medio de comunicación...

Porque resulta que los noticieros de ciertos medios de comunicación, no son mas que simples libretos de telenovela, que direccionan a la gente hacia un punto en el que -tal vez- ya no haya retorno.

Ese es la manera como actúan los medios de comunicación , y ahora reclaman a viva voz "libertad de expresión"; que dicho sea de paso, es otra de los mensajes mal intencionados que quieren dar a la gente, puesto que la libertad de expresión ha existido, existe y existirá sin la necesidad de medios de comunicación, ya que la libertad de expresión no solo les pertenece a ellos, sino que es un derecho de todos y cada uno de nosotros, por ejemplo, yo tengo libertad de expresión en este momento al escribir esto.

Lo que ellos deberían reclamar se llama libertad de información, un derecho que todos los medios de comunicación poseen, sin embargo, han hecho un mal uso de este, convirtiéndolo en "libertinaje".

Es por esta razón que debemos reinventar a los medios de comunicación, no solo dejar en entretenimiento y sexo por el hecho de ganar mas rating y mas dinero, No!!.. Sino dar mas espacios culturales, y educativos en los medios, y no cultivar una sociedad morbosa, violenta, y adicta.

Alguna vez se preguntaron ¿por qué existe tanta violencia en la sociedad?.. la respuesta es simple, nosotros reproducimos todo lo que vemos, a manera de "espejos vivos", y si lo que vemos en los medios es drogas alcohol y sexo, pues eso es lo que vamos a reflejar en la colectividad; mi abuela siempre solía decir que "la TV es el ojo del diablo", ahora entiendo por qué lo expresaba así.

Por surte, en este gobierno las cosas parecen tomar otro rumbo, el hecho de decir este comentario no me hace "Correista" y tampoco me considero uno, hablo como un ciudadano, como un consumidor de medios, pero sobre todo, hablo como un estudiante de Comunicación Social".

Así que de ahora en adelante, antes de creer lo que se vea en los medios, hay que pensarlo dos veces, ya que en este caso el famoso refrán de "ver para creer" no nos sirve de nada.. Piénselo!!

Saludos!!!

PDT: Matias, soy un seguidor de tu blog desde hace mucho tiempo, pero es la primera vez que realizo un comentario en el mismo, espero que este aporte sirva como acotación a tu publicación "¿Los medios de comunicación nos dicen la verdad?"

jueves, 25 de noviembre de 2010

Mi pecado oculto


Este es un artículo que me envió mi amiga Julia Fabara. Le pedí autorización para publicar su trabajo. Me dijo que no pero igual ahí va.


Mi pecado oculto es….
Algunos de nosotros, por no decir todo, una que otra vez, hemos hecho o hacemos frecuentemente cosas que van en contra de la imagen que proyectamos al medio en el que nos desarrollamos, por ejemplo el típico ejecutivo del Quito moderno, con su terno y su blackberry, se escapa, mediando cierta dosis de adrenalina y placer, a los motecitos de San Juan, hace la cola, compra el mote y al frente el juguito, y regresa a la oficina con culpa y si la Carito de contabilidad le pregunta que comió, responde sin titubear: sushi del Noefff, sin darse cuenta que lo delata el olor a ají de maní con cebollas, que inundó el ambiente apenas entró.
Así como este hay un sinnúmero de ejemplos como esos, nadie lo dice, todos lo saben, pero es como hablar de sexo en los 50’s, piénsalo pero no lo digas porque quien esté libre de pecado mejor nos denuncia a todos, como dice la fiscalía de la nación, pero yo estoy aquí para confesar, para liberarme de la culpa, salir del closet social en que todos estamos metidos, decirles a todos que ME GUSTA LA TECNOCUMBIA!!!!!!, siiiiiiiiiiiiiiiiiiiii ya seeeeeeeeeeee que CHOLAAAAAAAAA, y tengo que decir que al principio no me gustaba para nada, me parecía un crimen contra los oídos y luego, cuando apareció el 10/10, a los ojos, y así como todo empecé ojeando el canal 21, riéndome de las vestimentas, las coreografías, las escenografías y las interpretaciones de nuestra chicha ecuatoriana, hasta ahí todo bien, yo desde mi pedestal criticaba y hacía mofa de la expresión de nuestra cultura popular subterránea, pero todo cambió cuando tuve que ir en bus 4 horas al día de ida y vuelta al trabajo, tuve que escuchar tecnocumbia durante todos los trayectos, todos los días, ese número de horas diarias, así que preferí dejar de pelear contra ellos y unírmeles, tengo algo en común con los buseros Y QUÉ?, y cada mañana entro a la oficina tarareando “En vida que me quisieras”, “que más hombre querías” o “que mas hembra querías”, y ya se han acostumbrado, nadie me mira inquisidoramente, solo me regalan una sonrisa condescendiente y entre dientes murmuran chola mientras sus mentes gritan QUE BUENA CANCIÓN y yo grito ME LIBERÉ.
Por: Julia Fabara

martes, 23 de noviembre de 2010

¡Juego de niños!


Oigo con cierta molestia la expresión “Juego de niños” cuando la gente quiere referirse a cosas sencillas, fáciles. Pues deben ser los juegos de niños de algún idiota porque recuerdo que MIS juegos de niño eran verdaderas conflagraciones donde más de uno terminaba, sino herido, por lo menos raspado.

Pero es que hasta jugando a las “barbis” con mi prima Paola, recuerdo que terminaba malherido. Si no me caía el “quen” en la cabeza, me caía el “jip” de “barbi”; y si no pues simplemente me caía yo en un intento por hacer que la “barbi escaladora” hiciera un rapel desde la ventana de la cocina.

Los juegos de niños en mi época eran al aire libre -excepto el papá y la mamá que se jugaba cuando llovía-. Todo giraba en torno a una irrefrenable necesidad que tenía de subirme, treparme, golpearme, amarrarme… Los niños jugábamos a saltar, a asaltar, a construir, a investigar. No habían juegos de video: el mundo era nuestro campo de juego.

Los más sanos jugaban a cosas ya establecidas: fútbol, rayuela, congeladas, en fin. Los menos convencionales en cambio, jugábamos al “rapto” del Apocalipsis; a la guerra de Angola (y ni siquiera sabíamos dónde quedaba eso); o a hacer combinaciones químicas para cambiarle el color al pelo de algún incauto que se metía a jugar con nosotros.

¿Juegos de niños? Cuando los recuerdo se me estremece la quietud. ¡Que lejos se quedaron!

En el gobierno de Roldós se comía bien.



Fue en esta época donde empecé a apreciar la comida como cicatrizante emocional luego de mi primera decepción amorosa. Yo viajaba a Miami a conocer las maravillas del imperialismo: el ratón “miqui”, el “magdonal”, las máquinas expendedoras de bebidas y las mujeres más bellas de los Estados Unidos bronceándose en “toples” en la playa. Esto último lo recuerdo vagamente porque honestamente no me llamaba mucho la atención en esa época. Tenía apenas 8 años.

Había una niña en mi curso de primaria que me gustaba, se llamaba Carolina. Pues bien, en la sala de espera internacional del aeropuerto, ella estaba sentada frente a mi. Yo le dije con disimulo a mi madre que estaba ella ahí: me sudaba hasta la inocencia. Cuando de pronto se escuchó en los altoparlantes: “Primera llamada para los pasajeros del vuelo 235 de la compañía Ecuatoriana de Aviación con destino a la ciudad de Lima…” Ella se puso de pie con su mamá y empezaron a formar para el abordaje… Yo le pregunté a mi mamá: “¿Dónde es Lima?” y ella contestó: “En el Perú”. ¡Era peruana y yo no lo sabía, qué decepción!. Recordemos que para esa época estábamos en guerra contra el Perú, la famosa guerra de Paquisha. En las escuelas se dejó de cantar el Himno Nacional en los actos cívicos y se entonaba la canción patriótica y belicista “Paquisha” de Pueblo Nuevo. En definitiva, Carolina era peruana y no había más vueltas que darle. Para los que nacieron luego de la firma de la paz esto puede parecer una exageración, pero para quienes vivimos el conflicto, hablar del Perú era hablar del enemigo. Gracias a Dios hoy es completamente lo contrario.

Esa fue -tal vez- la primera ocasión donde tuve que priorizar entre mi patria y mis intereses personales. Luego vendrían muchísimas veces más. Sí, Carolina se había ido tras las líneas enemigas, nuestro amor -unilateral por cierto- se había quedado enganchado en los alambres de púa de las barricadas de la Cordillera del Cóndor.
Para encajar con el título de esta historia: la pena me hizo comer más; descubrí un lugar que vendía pizzas baratas y gigantescas en 10 sucres; Jaime Roldós era el Presidente Constitucional de la República luego de una larga noche dictatorial; y por esa misma temporada descubrí también el Caldo de 31 cerca del terminal de Ambato en Ingahurco en un local que sigo frecuentando hasta hoy. Tan tan.

miércoles, 20 de octubre de 2010

Mamá, de grande quisiera ser “político”




Mientras la ciudadanía se va “asqueando” cada vez más de los políticos y sus prácticas, un grupo de jóvenes le ha apostado a la ingrata y mal vista ocupación de ser político y hacer política. El fenómeno es nacional. Para algunos, Correa sepultó a los partidos políticos. Para mi criterio ellos se sepultaron solos con sus redundantes y mediocres actuaciones circenses que, fuera de hacer reír a nadie, nos hicieron llorar a muchos.

En esta nueva camada, como no podía ser de otra manera, viene de todo: los que piensan, los que hacen y los que estorban. Estos últimos en un número no tan significativo como en los memorables años 80 y 90.

Pero si vale la pena hacer un mea culpa al hurgar por el basurero para sacar algún nombre que valga la pena mencionarse. Finalmente nosotros somos los que votamos por ellos. Somos corresponsables de la catástrofe. Estas nuevas figuras, para recordar cariñosamente a León Gieco, no tienen la experiencia de robar ni de mentir… Estas dos “virtudes” para nuestra vetusta clase política, eran requisito indispensable en el curriculum vitae.

A los nuevos baluartes ya no los trae al mundo el veterinario, vienen de procesos de democratización de oportunidades y de un hastío generalizado hacia que una salvaje bandada de carroñeros, que hacía y deshacía con nuestros sueños y nuestras esperanzas. Los nuevos políticos ya no salen a jugar al patio con la venia de los viejos líderes. Salen casi por necesidad. Es que en el país tal y como estaban tiradas las cartas, para optar por los cargos de poder, había que esperar que los eternos herederos de las “coronas” se mueran o por lo menos se retiren con diagnósticos de Alzheimer. Uno ya murió, el principal. El resto está en una lenta y larga agonía que nos recuerda a la “Metamorfosis” de Kafka.

Este artículo trae una veta visible de dolor. Me alienta saber que una María Paula Romo o un César Montúfar nos dan razones para el debate y no emociones para el voto, como en su tiempo -repudiablemente- nos las dieran Abdalá Bucaram o León Febres Cordero en las más orgásmicas de sus intervenciones.

Como joven político termino este artículo recordando una de las lapidarias sentencias del Presidente Arosemena: “La crisis de este país se soluciona con dos cientos funerales de lujo.” Que Dios bendiga a cada joven que opte por ponerle el pecho a las balas con el maravilloso sueño de hacer un país mejor. Amén.

miércoles, 18 de agosto de 2010

¿Los medios de comunicación nos dicen la verdad?



El Presidente Correa empezó una lucha histórica en contra de los medios de comunicación. Muchos dijeron que “para que exista un héroe debe haber un villano”. Es decir, hay quienes plantean que el Presidente abrió intencionalmente un frente para aparecer de héroe. Hay otros a quienes el Presidente de la República nos abrió los ojos, poniendo sobre el tapete la inmoralidad y sinvergüencería con que operan los medios de comunicación en el país. Yo soy publicista (miento para vivir, como diría un colega). Aprendí el “arte” de la persuasión -manipulación- para hacer que las personas hagan, compren, digan, crean y callen lo que le convenía al poder que me contrataba. Yo soy una voz autorizada para hablar del tema de la utilización de mentiras en los medios de comunicación. Pero aunque usted no lo crea, yo pensaba, hasta que el Presidente abrió el debate, que los informativos de los medios de comunicación eran OBJETIVOS. Yo creía lo que ahí se publicaba, se decía y se presentaba. Eso me da a pensar en la gente que nada sabe de sicología del consumidor y de semiótica, cree palabra tras palabra cada “verdad” que ahí se publique o se diga.

Eso en un medio responsable es muy bueno. Pero en un medio que responde a intereses económicos es un peligro. Ahora veo con cierta risa como los dueños de medios salen en defensa del derecho de informar y del derecho de la gente a informarse… ja ja ja. A ellos lo que les importan son la pautas. Les importa que la gente sea su audiencia. Si realmente les importara la población como dicen rasgándose las vestiduras, difundieran un sinnúmero de programas educativos que apoyen a los procesos democráticos. Pero a los dueños de los medios les importan sus empresas. Ellos quieren hacerse ver como “quijotes” defensores del derecho de los ecuatorianos… pero lo que realmente defienden es su bolsillo.

Esta es una de las cosas que le agradezco al Presidente Correa. No caeré en el juego de la polarización que él plantea. No me considero correista ni opositor. Aplaudo lo que hay que aplaudir.

viernes, 18 de junio de 2010

No dejes que nadie lo decida por ti


Yo decido estar donde estoy. Soy yo quien decide levantarse todas las mañanas. Yo quien decide que el día será bueno o malo porque finalmente, soy yo quien tiene la última palabra para que ESO que ahora me molesta, sea más bien lo que me construya. Soy yo quien está parado frente al espejo y decido verme hermoso, con mis pantalones rotos y mis chompas pasadas de moda. Soy yo quien amo y perdono. Soy yo quien aliento el milagro de la vida en cada cosa buena que hago. Soy yo quien está decidido a ser amigo y no enemigo, quien decide levantarse en vez de quedarse en el piso, quien decide hablar en vez de callar, quien decide reír en vez de llorar. Yo soy quien tiene el control porque Dios me dio esa potestad al crearme. El me cubrió de amor y debo serle fiel a ese amor. Soy yo quien escribo esto para que tu comprendas que sentirte mal es una decisión que nadie te obligó a tomar, la preferiste porque te sobra el tiempo que a mi me falta. Yo me muero mañana y si no me muero me arrodillaré a darle gracias a Dios por una nueva oportunidad.

martes, 15 de junio de 2010

Hombres y mujeres no somos iguales: gracias a Dios.



La Igualdad de género es tan irreal como insostenible. ¡No somos iguales! Somos complementarios. Mal puedo exigir igualdad de derechos si somos tan diferentes. Por ejemplo, cómo exijo mi derecho a la maternidad gratuita… Sostengo que la mujer es la creación más hermosa de Dios. No importa finalmente si la sacó de una costilla, del pecho, del cerebro o de la pierna, el hecho es que la creó. Pero al hacerla puso sobre sus hombros la maravillosa responsabilidad de llevar la vida dentro de su vientre. A mi juicio, solo esto ya la hace “superior” -si dentro de la complementariedad podría haber superioridad-.

La mujer es una pieza extremadamente clave dentro del equilibrio de la sociedad. A mi juicio, no solo prolonga la especie físicamente, sino moralmente también. En los años 60 en una lucha de “igualdad de derechos”, las activistas creyeron que al orinar paradas, al fumar tabacos y al hablar con malas palabras, igualaban a los hombres en su rol social. Pues no. Gracias a esa dichosa “igualdad”, hoy vemos que las mujeres han salido a trabajar con los hombres y al mismo paso que ellos. Hogares descuidados por un “derecho”. Ahora bien, no podemos negar que la mujer tiene derecho a desarrollarse, pero el costo que como sociedad estamos pagando es sumamente alto. Adolescentes en las calles porque sus padres trabajan, niños que acceden al tabaco a más corta edad, niñas que dejan de ser vírgenes más temprano, etc.

Las mujeres de hoy se dejaron impactar por la mentira de que a los hijos hay que darles “calidad” de tiempo y no cantidad. Yo agradezco que mis padres me dieran cantidad porque de la mano de la cantidad es como llegó el ejemplo. No sostengo que la mujer debe quedarse en casa. No. Pero creo que como sociedad debemos ponerle un alto a nuestro apetito voraz de tenerlo todo cuanto más rápido mejor. La mujer debería tener algún tipo de incentivo salarial por el trabajo doméstico y creo que deberían haber muchos trabajos de medio tiempo para que ellas puedan estar al frente de los hogares.

¿Qué los hombres deberían hacerlo también? Nadie lo discute, pero solo con ver las estadísticas entenderemos el problema. Hoy hay más mujeres esbeltas, guapas y realizadas que nunca, pero a la par, hay más suicidios de adolescentes, más SIDA en menores de 18 años y más embarazos no deseados que nunca antes en la historia. No podemos decir que si la mujer vuelve a la casa las cifras bajarán porque son algunos los factores que inciden en estos datos, pero es innegable que la mujer cumple un rol muy diferente al que ahora está “acostumbrándose”.

sábado, 5 de junio de 2010

Mis relaciones y el Facebook



El Facebook reemplazó el parque frondoso que tenía frente a mi casa. Ese parque donde uno se conocía con la chica que luego se convertiría en la enamorada del verano, donde uno se le declaraba, donde nos besábamos y hasta donde, por falta de presupuesto, incluso con algunas llegué a hacer el amor. El Facebook le quitó las flores a las serenatas y las serenatas a los amores. Le robó la magia a las mariposas en la panza y le quitó el secreto a la complicidad. El Facebook ha llenado de inmediatez mis mañanas. Ya no tengo que darme el trabajo de llamar a nadie, es más, hace rato que no oigo las voces de los amigos que están más en contacto conmigo.

El Facebook le quitó el romanticismo hasta al menos romántico de los escritores: yo. No puedo explayarme para contar las cosas con detalle sino resumo abruptamente con la esperanza de que los que somos de mi época lleguen a comprenderlo. Además le quitó lo bonito al castellano: le quitó las tildes a las esdrújulas y abrevió hasta los insultos. En mi época de adolescente me tomaba la molestia de gritarle “hijo de puta” a algún brabucón que violara lo que yo entendía como mis derechos. Hoy, gracias al Facebook, a ese mismo hijo de puta podría eliminarlo de la lista de mis contactos. ¡Tremenda represalia!

El Facebook hizo que los chismes se conviertan en “noticias”, y eso es un problema a la hora de confesarme: qué cura me daría una penitencia por emitir y recibir “noticias”. Recuerdo que por chismoso me plantaron un recreo entero de padrenuestros y avemarías.

Pero es que hasta para hacer el amor el Facebook ha sido un represor. Cuanto había que palabrear antes… hoy solo hay que etiquetar un par de fotos, subir seis comentarios, linkear algunos sitios y ponerle fecha al coito que, por cierto, ni siquiera debe ser presencial porque con las “maravillas” de la tecnología, hoy puede hacerse en línea.

Este es mi alegato en contra de esta herramienta. Me encantaría terminar este artículo mostrando mi protesta y declarando que jamás volveré a usarlo… pero cómo difundiría este mismo artículo.

viernes, 23 de abril de 2010

Dejémonos de huevadas…




Así dicen en mi barrio cuando las cosas están más claras que el agua y “porai” sale un vivo para tratar de “empuercar el charco”.

¿Te acuerdas que en el colegio nos enseñaron sobre la revolución francesa? Pero mejor aún, ¿te acuerdas que nos dijeron que ahí había sido la cuna de los derechos humanos? Pues bien, desde la declaración de igualdad y fraternidad, las cosas han cambiado “un poquitín”.

Resulta que don Sarkozy cree que lo que él entiende por bienestar, es NECESARIAMENTE el bienestar de los demás. El plantea que en los lugares públicos, las mujeres musulmanas, no pueden usar la burka, que es el pañuelo que les cubre la cara. Porque según él, este acto deprecia a la mujer a un segundo plano. Pero ahí viene lo interesante: ¿y si ella se siente bien con su creencia? Para quienes somos cristianos esta declaración es un “maravilloso” golpe en contra del Islam… pero para los que defendemos el derecho que todos tenemos a creer en lo que queramos es un atentado. Pero es difícil entenderlo desde nuestro zapatos, por eso me he permitido graficar en un ejemplo un caso bien podría hacernos entender mejor la posición del líder francés que, como todo buen europeo, sabe que la democracia y la libertad son valores incuestionables siempre y cuando defiendan sus posiciones, caso contrario se llama libertinaje.

¿Cómo nos verán los Lamas a nosotros? Ellos son monjes que comen una vez al día, que no tienen pertenencias, que no tienen relaciones sexuales y que, como si no fuera poco, son felices con el servicio a los demás. En alguna ocasión tuve la oportunidad de conocer una respuesta que dio el Dalai Lama a la pregunta: “¿Qué es lo que más le admira a usted de la humanidad?” El respondió: “El ser humano. No entiendo como una persona trabaja hasta el punto de arriesgar su salud para tener dinero, y una vez que lo consigue gasta todo el dinero que logró para recuperar la salud”. Pues, yo me pregunto, cómo nos verán los Lamas. Esas mujeres que don Sarkozy quiere reivindicar, son muy parecidas a las modelos que aparecen en su industria de moda. Modelos que valga la pena decir que solo valen por su belleza porque la misma sociedad les castró cualquier otra posibilidad de desarrollo. Son, las musulmanas, mujeres muy parecidas a las de los concursos de belleza que se hacen en Francia y en todo el mundo occidental bajo el paraguas de don Donald Trump, que solo valen por sus cuerpos operados y su belleza artificial y no por sus sentimientos, sus logros, sus creencias, sus infinitas posibilidades de desarrollo y su amor…

En unos casos hay que reivindicar a las mujeres, en otros hay que utilizarlas. El problema de Francia y de Occidente, es que los musulmanes no les pagan a sus industrias por el derecho que tienen la mujeres a usar la Burka… en cambio, sus modelos le dejan enormes réditos a sus empresarios. “Bisnes ar Bisnes” y a la mierda los derechos de las personas.

lunes, 19 de abril de 2010

Mi vigencia




Parecería a veces que el quehacer cotidiano nos quita la vigencia… pero eso es mentira. Siempre estamos vigentes. No para todos, claro está, pero siempre estamos vigentes. Un día será para unos y otro día para otros. La vigencia es como la simpatía… siempre somos simpáticos, pero lastimosamente no siempre lo somos con las personas que debemos serlo.
Matías Dávila 2010, Todos los derechos reservados. Quito - Ecuador - Suramérica