jueves, 7 de enero de 2010

Hoy aprendí


Hoy aprendí que la justicia es una venda sobre las pupilas dilatadas de la inocencia. Aprendí que un tabaco de marihuana no es un escape sino solo una puerta. Aprendí que a las mujeres les gustan los hombres imbéciles y que a muchos hombres imbéciles les gustan los hombres solteros. Aprendí que soledad es una palabra que vive en la misma cuadra de mi casa. Aprendí que las nubes no son un adorno sino una alcahuetería que utiliza el sol cuando tiene pereza. Aprendí que los niños son buenos así hagan cosas malas. Aprendí que lo único medianamente relativo es el planteamiento de la ley de la relatividad. Aprendí que sentado se ve mejor el partido. Aprendí que la testosterona se puede mandar por mail. Aprendí que la gente que te hace cosas bajas muchas veces es alta. Aprendí que la muerte es un regalo que Dios nos tiene reservado para cuando decida jugar con nosotros al amigo secreto. Aprendí que Lucifer es un caballero de corbata importada que todos los días lanza los dados sobre la mesa, pero no siempre gana. Aprendí que ganar es ganarse. Aprendí que las cosas de grandes son exclusivamente para los grandes. Aprendí que lealtad es un valor con el que obligatoriamente debes salir de tu casa, caso contrario corre el peligro de ser “relativo”.

2 comentarios:

Unknown dijo...

... que te diré, tan profundo como el hecho de que de la abundancia del corazón habla la boca...!! El verso es la mejor arma para una guerra sin armas... y tu, mi querido mati, eres un experto en aquello! te admiro mucho...

El rockero que nunca vistió de negro

Jose Gabela Cuesta dijo...

Cuando las palabras no dicen nada lo tendrán que hacer los silencios.

Pero yo les digo que en el día del juicio, la gente tendrá que dar explicación por cada una de las palabras necias que dijo.
Mateo 12:36

Matías Dávila 2010, Todos los derechos reservados. Quito - Ecuador - Suramérica