domingo, 21 de junio de 2015

“Le pido a Dios por vos”


COMPÁRTELO CON LOS “PAPÁS” QUE ADMIRAS.

Por Matías Dávila
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Este día siempre me fue complicado. Yo tenía papá pero había a mi alrededor muchos niños que no tenían esa “suerte”… Pero aun peor, había otros que tenían papá y les había “salido” en el reparto unos señores ausentes, irresponsables, tiranos, golpeadores, borrachos y hasta invisibles. No se quien sufría más, si los que tenían a su papá “en el cielo”, o los que gracias al papá que les había tocado vivían un infierno.
Por eso en este día del padre, cuando ya no soy yo el que da las tarjetas hechas en la escuela, sino el que las recibe, quiero mandar un enorme saludo a varios tipos de padres, incluso a esos que son madres y que la vida les “chantó” el rol. ¡Ahí voy! Espero que si te compartieron esto, “te atine”.

Gracias a las “Madre-Padre”. Si Dios te dio esa misión no es sino porque puedes con ella. Si miras a tu alrededor, todas las especies cumplen una tarea. Cada una cumple con lo que puede y debe hacerlo con excelencia. Así que tal vez sea el momento de dejar de quejarse y empezar a asumir este “regalo” como tal, como regalo y no como carga. Gracias por estar ahí, por no irte, por ser responsable. Gracias por tu vida. Oro por ti mujer valiente.

Gracias a los padres “prestados”. Esos que asumieron voluntariamente la responsabilidad de criar a niños que no son suyos. Esos que pudieron elegir tener su propia familia y sin embargo están en una “ya empezada”. Gracias por los deberes, por la paciencia, por la entrega y por enseñarnos a todos que la paternidad biológica es solo una minúscula parte del festejo de este día. Ser papá, gracias a ellos, es una cosa tremendamente más sorprendente. Oro por ti. ¡Sigue haciendo de éste, un mundo mejor!

Gracias a los “Padre / tío” y a los “Padre / amigo”. Una vez que mamá se vio sola, vos empezaste a cumplir un rol que no tenías. Lo hiciste por amor. Fuiste a los festejos de la escuela. Estuviste en los cumpleaños. Los llevaste de vacaciones… En muchos casos lo criaste como a otro de tus hijos (si es que los tienes). Van creciendo los niños y tienen una imagen paterna gracias a ti. Al principio eres lo más cercano a “papá”… luego vienen las confusiones y hasta la incomodidad al rato de presentarte con los panas… pero a solas siguen siendo padre e hijo (a). Oro por ti. Gracias por estar atento al llamado de Dios.

Gracias también por el “Padre / Abuelo”. Este hombre es particularmente fabuloso. La vida le dio la juventud eterna porque para criar se necesitan fuerzas y Dios nunca se las quitó. Cuando ya pensó que podía “jubilarse” del arduo trabajo de la paternidad, uno de sus hijos le da la sorpresa y “¡sorón!” ahí está Él otra vez listo para hacer “copy-paste”; listo para cambiar pañales, para hacer biberones, para planchar el uniforme del jardín de infantes y para recibir el regalo del día del Padre. Carajo, este un guerrero. Oro por ti, gracias por mostrarme tu amor y tu fortaleza.

Gracias por el que siempre fue padre pero nunca tuvo hijos. Ese nació para padre, incluso muchos así le dicen. Puede haberse hecho cura, misionero o simplemente soñador. Va por el mundo “llenándose de guaguas”. Les da el mejor de los ejemplos a los niños y todos, algún momento, queremos ser como Él. Vive la vida entregándolo todo, amando, sirviendo. Gracias a ese padre porque sin Él muchos seríamos huérfanos.
Pero hay un padre que hoy se lleva el trofeo. Oro por el padre que momentáneamente se fue. Ese padre que tuvo una cita muy importante en el cielo y que nos sigue viendo, que sigue orando por nosotros, que sigue al pendiente de nuestras necesidades. ¡Ese padre está!, que de eso no te quede la menor duda. Ese padre te pide, a través de esta carta en la que es Él y cientos como Él los que hoy me inspiran, que dejes de recordarle con lágrimas. Cada lágrima tuya sigue siendo un dolor para Él. Entiende que esto que llamas vida, no es más que la sala de espera del verdadero viaje. Él sigue ahí, esperándote. Deja de llorar porque si lo haces desprecias tu verdadero propósito. Todo lo que aprendiste de Él, y de muchos como Él, tienes que ponerlo en práctica. Tu y yo tenemos la tarea de hacer un mundo más justo, más equitativo, más amoroso. Sécate las lágrimas que hoy no es el momento de llorar, es el momento de trabajar. Cada sonrisa que provoquemos, es como un ladrillo de la construcción y tu y yo tenemos la misión de construir un edificio. Ese padre que está bien y que me pide que te lo diga para que no te preocupes, te manda a decir que te ama, que te espera, que te mira y que te necesita haciendo el camino para los que vienen detrás. Oro por ti padre bueno que hoy estás más vivo que nunca.

Si no están en ninguna de estas categorías, también oro por ti padre que luchas, que sueñas, que amas. Feliz día a todos los que hacen de la paternidad un arte.
Matías Dávila 2010, Todos los derechos reservados. Quito - Ecuador - Suramérica